miércoles, 15 de julio de 2015

Se feliz...


Hoy salí con mis hijos a un evento de la ciudad, donde las tiendas sacan sus articulos a la calle y los venden a un precio reducido. Caminamos por las calles y les compre varias cosas, algunos juguetes y les di gusto creyendo que seria un dia especial para ellos porque tendriamos un dia lindo y llevarian algo a casa para recoradar. Finalmente paramos en un puesto donde tambien compre algo para que ellos comieran y el mas pequeño pidió algo que a mi parecer era inadecuado comprarle, puesto que iriamos a otra tienda y lo encontraria a precio mas bajo y de mejor calidad. Pero el chico insistia y lloró de tal manera que aun asi no se lo compré. (No suelo darles gusto, cuando me hacen un escandalo en la calle). Asi que lo tomé de la mano y nos fuimos. Lo subi al carro y le dije "¿hijo porque lloras? ¿Acaso no te complaci y te compre las otras cosas que pediste? Aprende a ser feliz con lo que tienes y deja de estar llorando por lo que quieres".
Y eso toco mi vida de manera profunda, porque pense que de la misma manera nosotros solemos hacerle esos caprichos a Dios, él nos favorece y nos bendice de muchas maneras, pero nosotros en lugar de disfrutar y agradecer por lo que nos dá, pasamos dias, meses y hasta años lamentandonos por que lo que nos ha negado. Y lo que hace es decir, no te conviene, lo encontraras mejor en otro lado. Tristemente he visto personas alejarse de Dios porque nos les cumplio un capricho o una petición. 
Amado hermano, no te enojes con Dios, porque no te ha dado lo que le pides, espera, quiza tenga algo mas grande para ti y que te cueste menos.

lunes, 13 de julio de 2015

Empleados de Dios.


Cada uno de nosotros deberiamos entender lo que significa servir a Dios, y que lo que hacemos en la obra para Dios lo hacemos.
 Ayer platicaba con el Señor y le decia, "Padre ¿Como explicar que la obra es tuya, que TODO lo que hacemos en tu obra es para ti, y no para nadie mas?" y el Señor me contesto. Cuando alguien trabaja en un lugar, puede ser haciendo pizza, o haciendo vestidos, los hace para que alguein los consuma o los use, los clientes vienen y compran lo que necesitan, sin embargo, esa persona NO trabaja para quien consume el producto, sino para el dueño de la empresa, quien le paga por lo que hace, por las horas que trabaja, es el dueño del negocio quien obtiene las ganacias, es el quien se enriquese. Pues bien, sucede lo mismo en la obra de Dios, NOSOTROS somos los empleados, los hermanos de la iglesia o la comunidad son los consumidores, pero el dueño de la obra es Dios, él es quien nos paga o nos recompensa por nuestro trabajo, es su reino el que se enriquece con las almas arrepentidas".  ¡Quede maravillada! Nunca lo habia escuchado de esta manera.

Con razón el Señor nos dice en
Colosenses 3:23-24 "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. "
Además en Lucas 20:9 Tenemos la parabola de la viña, donde Dios reperesenta al señor de la viña que paga a cada uno según lo prometido. Pues Dios es el dueño de la viña, el dueño de la obra.

Amados hagamos la cosas, con amor, con  gozo y paciencia, entendiendo que todo lo que hacemos es para Dios. Somos llamados a servir. somos representantes de Dios sobre esta tierra, representemosle dignamente, para que otros vean a Cristo en nosotros, por el amor que ha depositado en nosotros y por la manera en que nos conducimos en TODAS nuestras acciones.  

Las personsas que no concoen a Dios buscan desesperadamente respuestas, pero tristemente a quien menos se acercan son a los cristianos, porque muchas veces nuestra manera de vivir, no concuerda con nuestra fe. Y terminan buscando respuestas en personas que no tienen nada que ver con Dios, obteniendo respuestas erroneas que solamente los llevan a la tristeza y la perdida de su alma.

Amados vivamos para el Señor, en todo lo que hagamos, sepa que lo que hace fuera y dentro de la iglesia repercute en el ambito espiritual que usted vive. Eso puede atraer o en su defecto alejar a otros de Cristo.

Seamos fieles, que nuestra vida refleje nustra fe, seamos congruentes con lo que hablamos. 

Selva Quiles.

domingo, 12 de julio de 2015

Orar la voluntad de Dios trae respuesta.

La promesa de Dios es que si pedimos cosas conforme a su voluntad, Él nos oye y tenemos asegurada una respuesta. El Señor quiere tu fidelidad y tu compromiso. Así podremos experimentar el favor y el poder de Dios en todo tiempo.


En 1 Juan 5:14 dice. “Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye”. Saber la voluntad de Dios nos garantiza que Él nos esté escuchando y que las respuestas vendrán a su tiempo. Algunos se olvidan de Dios por años, hacen todo lo contrario a lo que Él pide, y luego de forma urgente buscan a Dios por algún motivo y pretenden una respuesta inmediata. A veces los problemas son un llamado a volverse a Dios y debemos hacerlo de corazón, dispuestos a ser constantes. En la oración debemos ante todo reconocer la grandeza de Dios y adorarlo, dando gracias por todo lo que hizo por nosotros, también debemos pedir perdón y arrepentirnos, confesando todo pecado. Es primordial además que perdonemos a quienes nos han ofendido, el perdón es una decisión que nos libera y nos abre la puerta para orar eficazmente. Por otro lado debemos pedir con fe, su voluntad es bendecirnos en todo. Sus promesas son nuestra guía y deben estar en nuestra boca día y noche, declarando que Dios es fiel y que nos contestará, estar en comunión con él debe ser nuestra prioridad de vida, así estaremos bajo su protección y ayuda siempre.
C. Oración y declaración:
Hagamos esta oración: “Dios Padre te que me ayudes a orar conforme a tu voluntad, en conocimiento de tus promesas de amor. Me comprometo a serte fiel y te doy la prioridad en mi vida para que seas lo más importante, sé que permaneciendo en fe ante ti todo lo que te pido sucederá, lo declaro en el nombre de Jesús. Amén”
Pastor Correa.

viernes, 3 de julio de 2015

NO levantes juicio contra otros.

Abdias es un jucio sobre Edom. Edom es el pueblo que proviene de la descendenci de Esau, hermano gemelo de Jacob (Israel).

Y Dios proclama juicio a Edom pues cuando Israel fue exiliado, esté pueblo se alegró y hasta contribuyó en su desgracia.

Muchas veces como hermanos en la fe, hacemos escarnio de nuestros hermanos que han caido, que han fallado, o que han sufrido alguna desgracia, por que creemos o concideramos que lo merecen, que eso deberia sucederles, hasta nos atrevemos a decir que es el juicio de Dios.

Este libro de un solo capitulo nos enseña a no alegrarnos del sufrimiento ajeno, y mucho menos de nuestros #‪#‎hermanos‬

Cuando alguno de nuestros hermano pecaré, mejor nos fuera ayudarle a levantarse, en oración y ayuno, en palabras de animo, de fe y de amor.

Y no hace como ‪#‎Edom‬, pues juicio y maldición vino sobre el. Pero a veces somos tan soberbios que usamos palabras como "te lo dije", "eso le pasa por esto o aquello", "que mas podiamos esperar de el", etc. 

SEamos como ‪#‎Dios‬ quiere amados, el Señor dijo "amaos los unos a los otros", si alguno no ama pida al Señor de su amor, de su ‪#‎compasión‬.



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Antes de proferir palabra en contra de un siervo de Dios, será mejor que conozcas esta escirtura.... 
Jehová ha heredado a sus siervos en está tierra...

miércoles, 1 de julio de 2015

Tenemos Autoridad sobre las fuerzas malignas.



Las fuerzas espirituales de maldad están sometidas al nombre de Jesús, y como hijos de Dios podemos usarlo para vencer. Ahora declaramos que toda maldición es cortada y las bendiciones del cielo se derraman en abundancia sobre tu vida y familia.


En Efesios 6:12 dice: “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales”. Es muy importante que entendamos que muchas de las cosas que suceden tienen un trasfondo espiritual. La biblia nos enseña que nuestra lucha no es precisamente con personas, sino con los poderes de maldad que actúan por detrás. Dios nos entregó armas espirituales que son capaces de destruir ese poder opositor. La oración, el uso de la palabra de Dios y el entrenamiento espiritual, impartido por aquellos que han alcanzado madurez, nos dan ese conocimiento que nos permite derribarlo. Debemos batallar en oración y recordar que como hijos de Dios tenemos autoridad sobre este reino de maldad, y podemos declarar que en Cristo somos más que vencedores, que Dios es nuestro protector y que hemos sido limpiados por la sangre de Cristo de todo pecado. Que Jesús es Rey de reyes y señor de señores y que en su nombre podemos ordenar a las huestes de maldad que retrocedan y se aparten de nuestra vida para mantener al enemigo siempre bajo nuestros pies.


Hagamos juntos esta oración: “En el nombre de Jesús le ordeno a toda hueste de maldad y a todo espíritu opresor que se aleje de mi vida y mi familia. Corto todo lo que quiere atarme, declaro que la victoria de Jesús reinará en mi vida, porque Él es rey de reyes y Señor de Señores. Amén”.